Como os decía, por la tarde me pasé por La Hermosilla a recoger un libro que había encargado. La librera me había dicho que tenía un cliente que le había preguntado si alguien podría estar interesado en la colección de marcapáginas de su madre. No sabía que hacer con ella. Laura le dijo que conocía a dos clientas que los coleccionaba.
Así que esa tarde volví a casa con las cuatro cajas que pude meter en una bolsa. Una de ellas con la etiqueta "arte" incluía estos marcapáginas. Al día siguiente volví con el carrito de la compra para recoger más. Todavía quedaron muchas más en la librería.😁


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